Enero: la depresión y la tristeza marcadas en el calendario.
Es lunes, el tercero desde que empezó 2025, y dicen, desde hace veinte años, que hoy es el día azul, el blue monday o el más triste del año.
Y aunque hemos tenido tiempo suficiente para comprobar que el blue monday no tiene base científica que lo justifique, ya que la tristeza se pone en boca de todos, es bueno reconocerla y hacerle un hueco en nuestra conversación social. Sin embargo, hay que tener cuidado: precisamente por el poder amplificador de las redes sociales, hay que procurar discernir sobre ella, para no banalizarla.
Primero la tristeza
Es normal que, por estas fechas, tengamos la sensación de que todo se nos pone más cuesta arriba. Lo compruebo en mí misma y con cada sesión que tengo por estos días con mis pacientes.
Salir de las fiestas navideñas con lo que eso supone: propósitos que empiezan a hacer aguas, retomar una dieta menos festiva, hacer cuentas y tener dudas sobre lo que nos hemos gastado de más; la vuelta al trabajo, los días con menos luz y más fríos… Son condiciones que facilitan que, en general, enero no sea un mes tan amable como cualquier mes de la primavera o del verano.
Así que me parece oportuno invitaros a que además de escuchar con criterio lo que se dice fuera sobre la tristeza, intentemos escucharnos más a nosotros mismos. Para comprender nuestra propia tristeza, hacerla parte de nuestra vida, y darle un lugar, porque es realmente importante en el mapa de nuestras emociones.
Todos sentimos tristeza, es natural sentirla muchas veces, por muchas razones. Así que la tristeza no se cura, no se tapa, no se combate… se escucha, se comprende y se atiende.
Y por qué hoy hablar también de depresión
Porque además de compartir mes en el calendario (el lunes pasado, 13 de enero, fue el día mundial de la lucha contra la Depresión), es bastante común que las personas pongan la tristeza y la depresión al mismo nivel.
Y si bien tienen la una que ver con la otra, no son lo mismo.
Tengo una nota que hice algún tiempo en mi cuaderno:
«La depresión es como un gran incendio, hay que atajarlo antes de que cause más estragos. Y como en los grandes incendios, se necesita ayuda e intervención profesional para controlarlos”.
Ahora que la repaso, esta nota me parece una imagen potente, porque a diferencia de la tristeza, la depresión requiere ayuda profesional.

Cifras que lo dicen todo
- La depresión afecta a más de 300 millones de personas, eso es el 4.4% de la población.
- Es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial.
- Es un factor de riesgo importante para el suicidio.
- Afecta más a las mujeres que a los hombres.
Tristeza o depresión, ¿qué puedo hacer?
El autocuidado es ahora y siempre. Empieza por escucharnos, atender nuestras prioridades, nuestros propósitos y nuestra atención sobre nosotros mismos. Y por buscar ayuda si la necesitamos.
No hace falta ir a terapia si estás triste, pero si sospechas estar deprimido o deprimida, (porque: te sientes triste todo el tiempo, has perdido interés, tienes alteraciones en el sueño y el descanso, sientes ansiedad, no te concentras, tienes ataques de pánico, tienes sensación de miedo o culpa, te sientes incapaz de disfrutar, etc.) entonces, es necesaria la intervención y la ayuda. Los psicólogos y psicólogas somos parte de esa ayuda.
Así que si lo necesitas, estoy aquí para ayudarte.
Recomendaciones:
- Este artículo Diferencias entre tristeza y depresión de mi colega Patricia Pérez Castro, muy bien explicado.
- Sobre el blue Monday:
- Este artículo en rtve.
- Este otro artículo, en National Geographic España.
- Sobre depresión:
- Este artículo, muy completo, de Artículo 14.
- Una canción:
- Everybody Hurts de R.E.M, porque Everybody hurts, sometimes. La tienes en mi lista #Elviajehaciatucuidado de Spotify
