¿Cómo superar la dependencia emocional en pareja?

Para hablar sobre este tema he querido invitar a mi compañera *Patricia Pérez Castro, psicóloga especialista en dependencia emocional. Patricia aceptó mi propuesta de escribir como autora invitada en este espacio, porque compartir lo que sabemos es siempre un privilegio. Espero que disfrutéis la lectura.

Parece amor pero no es

El vínculo que estableces con tu pareja cuando hay dependencia emocional parece que está basado en el amor, pero no es así. Si alguna vez has sentido que tu felicidad depende de tu pareja o que no puedes vivir sin ella, puede que estés experimentando este tipo de dependencia. En este artículo, exploraremos qué es la dependencia emocional, cómo identificarla y, sobre todo, cómo superarla para que puedas recuperar tu bienestar. 

1. ¿Qué es la dependencia emocional en la pareja? 

En la dependencia emocional aparece un patrón de conducta en el que sientes que necesitas constantemente la aprobación, el apoyo o el afecto de tu pareja para sentir seguridad y que vales lo suficiente.

Esta necesidad no se puede comparar con del deseo natural de afecto y conexión que surge en cualquier relación sentimental, cuando hay dependencia emocional esta necesidad se vuelve excesiva.

Suele aparecer en relaciones en las que existe una asimetría emocional, que se caracteriza por la dificultad para cortar la relación, incluso cuando muy en lo profundo de nuestro ser sentimos que es lo que deberíamos hacer.

Además, luchamos de forma constante para que funcione como sea. Se asemeja a las adicciones, ya que aparece una necesidad desproporcionada e irracional hacia la otra persona, en la que perdemos nuestra libertad dejando de ser nosotros o nosotras mismas. 

Estos son los síntomas más comunes que aparecen en las relaciones de dependencia emocional: 

¿Te identificas con alguno de estos síntomas? 

  • Miedo al abandono o a la soledad.
  • Necesidad constante de aprobación por parte de tu pareja.
  • Sacrificas tus necesidades o deseos para evitar conflictos.
  • Tu autoestima se debilita.
  • Sensación de vacío o ansiedad cuando no estás con esa persona.
  • Idealización constante de tu pareja.

2. Diferencias entre una relación sana y una relación tóxica 

Para entender mejor la dependencia emocional, es importante aprender a diferenciar entre las relaciones de pareja sanas y las tóxicas. Aquí te dejo algunas características de cada tipo de relación: 

Relación sana: 

Una relación sana te hace sentir bienestar porque: 

  • Existe un espacio en el que puedes tener tus propias metas y crecer individualmente, y por otro lado, existe también un espacio para establecer metas conjuntas y crecer con la otra persona.
  • Te puedes adaptar a tu pareja y tu pareja a ti, sin dejar de ser vosotros o vosotras mismas.
  • Existe confianza mutua y una comunicación abierta.
  • Das y recibes apoyo, sin exigirlo ni depender de tu pareja.
  • Existen conflictos, desacuerdos y discusiones en las relaciones sanas; pero siempre se manejan desde el respeto y esto jamás os tendría que alejar, sino ayudaros a crecer.
  • Disfrutáis del tiempo a solas o con otras personas. 

Estos son los pilares de las relaciones sanas

  • 1. La admiración
  • 2. La confianza
  • 3. El respeto
  • 4. La aceptación
  • 5. La comunicación 

Relación tóxica (con dependencia emocional): 

Una relación tóxica te hace sentir malestar porque: 

  • Crees que no puedes ser feliz sin tu pareja, vives la relación desde la necesidad.
  • Sientes celos excesivos o control sobre las acciones del otro.
  • Tienes que esforzarte mucho para que funcione la relación. 
  • No tenéis una buena comunicación ni llegáis a un consenso que os ayude a avanzar.
  • Tu autoestima se debilita y te sientes insuficiente.
  • Experimentas altibajos emocionales, como si la relación fuera una «montaña rusa”.
  • No compartes metas vitales ni valores con tu pareja.
  • No te expresas como te gustaría porque tienes miedo de la reacción de tu pareja.
  • Falta aceptación: hay características de tu pareja que no te gustan y le exiges que los cambie, y/o a tu pareja hay cosas de ti que no le gustan y también te exigen cambiar para estar en la relación.
  • Tenéis rupturas y reconciliaciones repetidas, sin un cambio real. 

Estar en una relación sana significa que fluye de forma natural, sencilla y te sientes en calma en el vínculo con la otra persona.

En cambio, en una relación tóxica sientes que es difícil, te tienes que esforzar mucho para que funcione desgastándote y sufriendo. Identificar estas diferencias puede ayudarte a evaluar tu relación actual y determinar si estás cayendo en patrones de dependencia. 

3. ¿Por qué no puedo salir de una relación de dependencia emocional en la pareja? 

Salir de una relación de dependencia emocional puede ser difícil, incluso cuando sabes que no es saludable para ti. Pueden existir distintos factores que influyan: sociales, culturales, educacionales, los medios de comunicación… Pero los factores más importantes son los modelos de referencia con los que hemos crecido. 

Los padres o aquellas figuras de apego que nos han cuidado durante la infancia son nuestros modelos de referencia. Es importante preguntarse: ¿me han tratado con afecto y mimo o no se expresaba el cariño en mi familia?, ¿mis padres me han reconocido cuando hacía las cosas o no lo hacían? 

Así es cómo se empieza a construir nuestra autoestima. La autoestima influye en cómo nos relacionamos con nosotros/as mismos/as y con los demás, y por tanto en cómo elegimos a nuestras parejas y las dinámicas que adoptamos. Por eso es importante revisar nuestra historia para comprendernos mejor y entender nuestro presente.

Por ejemplo, si en nuestra infancia, el estilo de crianza ha sido sobreprotector, es probable sintiéramos ansiedad y que viésemos los peligros en todos lados. La sobreprotección genera inseguridad y es probable que busquemos parejas que nos den esa seguridad que nos daban nuestros progenitores.

Otro ejemplo podrían ser las experiencias en las que los padres educan desde la desaprobación comparándonos con los demás o dándonos el mensaje de “no lo haces lo suficientemente bien”. 

En estos casos es probable que ese niño o niña crezca con la sensación de que los demás son mejores y eso le conectará con el miedo a que su pareja prefiera a esa persona que “es mejor” y le pueda dejar. 

Somos seres sociales y necesitamos relacionarnos con otras personas. Pero este tipo de experiencias en la infancia contribuyen a que desarrollemos una baja autoestima y a sentir más miedo a quedarnos solos o solas. En cambio, lo sano es que no necesitemos a una persona en concreto para poder seguir adelante con nuestra vida.

Salir de una relación de dependencia emocional es posible con las estrategias adecuadas y comprender las razones por las que te resulta difícil es un primer paso hacia el cambio. 

4. Consecuencias de la dependencia emocional en la pareja 

La dependencia emocional puede tener un impacto significativo en tu salud mental, emocional e incluso física. Algunas de las consecuencias más comunes incluyen: 

Baja autoestima y pérdida de identidad: 

Al priorizar siempre a tu pareja, puedes perderte en ella olvidándote de ti y de quién eres, de tus deseos, de tus metas y valores. Esto puede hacerte sentir un profundo vacío, falta de dirección en tu vida, sentir que no eres suficiente o pensar que nadie te va a querer.

Ansiedad:

La inseguridad constante, el miedo al abandono y a la soledad pueden hacerte sentir ansiedad o una sensación constante de angustia. 

Dificultades en el resto de áreas de nuestra vida:

El tiempo y la energía que inviertes en la relación puede afectar negativamente en tu rendimiento laboral; en la relación con tu familia y amistades; y lo más importante, te puede afectar en la relación contigo y sentir mucho malestar general.

Relaciones futuras:

Si no trabajas en ti es probable que repitas patrones de dependencia en futuras relaciones. Además, las heridas emocionales no resueltas pueden dificultar la construcción de vínculos saludables.

Reconocer estas consecuencias puede ser un primer paso importante para motivarte a buscar el cambio. 

5. Estrategias para superar la dependencia emocional en la pareja

Superar la dependencia emocional requiere tiempo, esfuerzo y, a menudo, apoyo externo. Aquí hay algunas estrategias clave que pueden ayudarte:

Toma Conciencia:

Identificar las señales de las relaciones tóxicas te pueden ayudar a evaluar cómo es tu relación, y si fuera el caso, admitir que estás en una relación de dependencia emocional. Tomar conciencia es el primer paso hacia el cambio.

Aprende a identificar y gestionar tus emociones:

Tener herramientas para saber identificar y regular tus emociones te ayudarán a encontrar la calma que necesitas, a tomar mejores decisiones para tu vida, gestionar las situaciones de conflicto y a cubrir tus necesidades. Puedes aprender en talleres de gestión emocional o en la terapia psicológica.

Establece límites:

Identifica tus necesidades y qué límites no quieres que pasen los demás. Empieza a decir «no» y a priorizarte sin sentir culpa. Tienes derecho a cuidarte. 

Desarrolla tu independencia:

Márcate objetivos y metas personales. Nutre tu vida de relaciones significativas con tus amistades y familiares, en lugar de centrarte solo pareja. Explora nuevas actividades o hobbies que disfrutes.

Fortalece tu autoestima:

Cuando caemos en una relación de pareja tóxica nuestra autoestima se daña y necesitaremos hacer un proceso para reconstruirla o fortalecerla. Vuelve a conectar contigo y a sentir tu valía personal, eres importante, mereces ser feliz y que te vayan bien las cosas.

Trabaja en tu autoconfianza a través de actividades que disfrutes, pon en valor tus logros personales, cuida de tu bienestar físico y emocional. Rodéate de personas que te valoren y te impulsen a crecer.

Busca apoyo profesional:

Si sientes que no puedes salir de esta relación y es necesario, acudir a un psicólogo especializado puede ayudarte a sanar y construir relaciones más saludables. 

6. Reflexión final

La dependencia emocional no define quién eres, es un patrón que puedes cambiar con autoconciencia, trabajo personal y el apoyo adecuado. Recuerda que una relación sana es aquella que suma a tu felicidad, no la que se convierte en el centro de ella. Tú mereces vivir una vida plena y satisfactoria, tanto dentro como fuera de una relación.

Dar el paso hacia una vida libre de dependencia emocional puede parecer difícil, pero cada pequeño esfuerzo cuenta. Cada paso que des te acercará más a tu bienestar emocional.

Recuerda: la felicidad empieza en ti

Patricia Pérez Castro. Soy psicóloga sanitaria y me apasiona mi profesión.  Ayudo a personas adultas con crisis emocionales a que recuperen su bienestar emocional y paz interior desde mis terapias online.

Marta Veganzones

Soy psicóloga y estoy convencida de que todos debemos ocuparnos de cuidar nuestra mente para poder cuidar todo lo demás. Mi objetivo es ayudar a que mis pacientes se sientan mejor, recuperen la calma, ganen seguridad y confianza, y descubran el bienestar desde el autocuidado. Escribo mis reflexiones acerca del proceso terapéutico y cómo lo viven mis pacientes. Para poner mis ideas en orden cuento con Carolina González, paciente y redactora.

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